Entonces ella se enojó muchísimo, como acostumbraba, (por
supuesto), lo agarro de la camisa, como para darle un beso... ¡pero no!
-¡Idiota!
-¿Pero por
qué?
-No tienes ni la más
mínima idea de cómo se quiere, no sabes nada respecto a nada.
-Pero si te estoy
queriendo, ¿qué no ves?
-¡NO! Así no se
quiere, yo con muchísimo gusto te enseño (con sarcasmo, obviamente)
-¿Ah? Ok...
-Ven
-¿Voy?
-Ven... vamos a
abrazarnos mucho muchísimo, yo salto en la cama mientras canto esa canción que
me sale pésima y luego te parto los labios con un beso, uno tan dulce que te
parta el corazón también, y camino por todos lados con tu ropa que me queda tan
grande y te sonrío, te sonrío mientras juego con mi cabello.
Ven, te hago el desayuno, el amor, la vida. ¡Ven! vamos a nadar, con ropa, sin
ropa, con miedo, sin ellos, de día, de noche, vamos a correr, a correr mucho y
a tumbarnos en el pasto a reírnos como tontos, vamos a mirar las
estrellas aunque suene trillado, hagamos el amor, con fuerza, con ganas, hasta
quedar exhaustos. Hablemos, hablemos mucho, que sean las tres de la madrugada y
no nos cansemos, vamos a contarnos secretos, bonitos y feos. Peleemos, yo me
enojo, tú te enojas, te fastidio, me fastidias, nos reímos y así...
Yo me acuesto como reglita y tú pones la barbilla en mi cabeza, yo te
susurro verdades irremediables y tú solo me miras. Vamos a caminar, lleguemos
lejos, preparemos comida, de esa que no tiene mucha ciencia, ¿me aparezco o te
apareces en la ducha así como así? no planeemos nada, ni nos preocupemos, vamos
a querernos, a querernos mucho, con ganas, tanto que sintamos que esto ya se
nos sale del pecho y ni se puede controlar, que ni la gravedad nos sostenga
contra el suelo.
-¿Qué?
-Querámonos así,
así se quiere
-¿Ah?
-¿Si? ¡Vamos
a querernos así!
-¡Estás loca Sofía!
Por todos los cielos, tienes problemas, ¡crece! Vete al carajo.
Y se fue, se fue porque Sofía era de esas que piden que las quieran como en los libros de J. Porcupine.
No hay comentarios:
Publicar un comentario